Lejos, en la oscuridad
Que vislumbra la luz de la luna;
Las almas enfermas claman en el dolor
Voces susurrantes que convocan los gritos;
Esperando por Satanás,
Para bendecir sus pecados.
Los ángeles, de oscurecido corazón,
¡Caen desde la Gloria!
Poseídos por la búsqueda
De la Oscuridad absoluta.
¿Escuchan sus lamentos?...
¡Sientan! la Oscuridad
De estos espíritus.
¡Escuchen! sus gritos.
Eternas son sus vidas en la miseria,
Eternas son sus vidas en el pesar.
En este jardín de seres depravados,
Este maldecido lugar de desvalidos;
Satanás bendijo a las criaturas
Instruyéndoles en la noche interminable.